miércoles, 20 de abril de 2016

Y eso es usted

Una representación mental es primero un concepto. Según la opacidad que presente el concepto,
Será más fácil proyector en la base de nuestra imaginación.

Sin embargo, 
la opacidad a veces se presenta en mayor medida en la representación que en el concepto en sí
En la realidad la forma es tan perfecta que el propio cerebro se queja, hay un cuello de botella.
Pero tu polla es tan grande que no cabe, Y lo fuerzas, pero si al final se rompe de qué te sirve, si al final, en tu cabeza, sigue entero.

La representación de un cuerpo roza lo estúpido, y es que, si lo piensas, la imaginación de esa persona, que no puedes recordar en su plenitud (ya que no la puedes abarcar), es lo que tu propia mente puede procesar.

Si te esfuerzas en construir un par de piernas, una faz sin maquillaje, un par de brazos y el pelo tintado, más posible es que te encuentres un engendro. Dos añetes ya, persiguiendo su estela. No sabes a que huele, cuáles son sus gustos, pero da igual. Ni si quiera has oído su voz, y es que da igual, sólo quieres esa escultura en tu comedor. Entendiendo comedor como todo lugar en el que te gustaría estar, véase cualquier lugar habitable por el concepto.

Con lo cual, y como nos enseñó Nick Drake, de moribundos por el mundo, la luna es rosa y las cosas, cualesquiera que sean, permanecen bajo el sol. Con ello, lo que intento decir, es que me he enamorado de la apariencia de un ser humano, del cual poco más sé; sólo eso, pues que es persona Su mirada es como un gran foco de luz, que no proyecta a su vez, luz alguna. Con lo cual sigo perdido en una estancia esperando a encender la luz con mis propios ojos, por el simple hecho de que no es la única persona que me evoca paz. Y así me creó mi padre, y mi madre, y yo mismo. No me han creado, como podéis comprobar, para expresarme con claridad, pero sí para sentir fuerte todo sentimiento que me haga permanecer con los ojos cerrados. Así pues, aunque mis ojos sean los faros los foros más potentes, mis párpados son de plomo y nunca dejarán pasar luz alguna.


Como último favor, pido al personal oyente, que si de algún modo se siente identificas con estas palabras, una buena forma de conseguir abrir los ojos es tocar algo frío, y os aseguro que hoy en día hay muchas personas fías. Yo por mi parte estoy ardiendo y parezco un monte en llamas sin control, quemando los bosques que me rodean. Sólo espero, que si no consigo proyectar al exterior tanto calor y me derrito, aquellos que se convirtieron en mi mente, sin quererlo, en un ente amorfo (pero cuanto menos precioso), me utilicen de combustible y consigan dominar el sentido de la vista, conciliar el sueño y darle un sentido a sus vidas, que tanto me han dado sólo con su mera existencia en esta mierda de planeta que irónicamente llamamos Tierra.

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