A veces sólo consiste en saber tus limitaciones,
A veces no las conoces. Realmente,
Poco importa de madrugada a 52 km de la ciudad.
Lo que realmente te preocupa es si,
De algún modo, algún día, volverás a sonreír.
Sonreír sin una mujer.
Es un concepto hueco y abstractamente vacío,
Que carcomiendo tu libido, y tu felicidad,
Da sentido a su propia existencia,
Dejando tras de sí (en tu interior),
Un gran cúmulo de oscuridad, y fúnebres tinieblas,
Que bailan, danzantes, al rededor de tu raciocinio.
Te das cuenta de esto en el momento más inesperado,
Mirándote al espejo, desnudándote parcialmente ante nadie.
Buscas, preguntas, ansías una causa,
Pero sabes que eres tú,
No culpes a la sociedad, pobrecilla puta imberbe.
Sólo, y por favor, hazlo,
MÁTAME.
No hay comentarios:
Publicar un comentario