viernes, 28 de octubre de 2016

Paisajro

Las imágenes que recuerdan a una persona que se es,
Son como un tributo a la inexistencia de la noción del problema,
Es inabarcable la sensación de conocimiento de la iluminación de un evento concreto.
Soy joven, y más que antes. Pero me siento sin edad.
Parece que el tiempo ni se abre, como si ni existiera,
Y se tornara la vista desde un punto en el que todo se ve transparente,
Puedes observar, ya no los órganos que hay dentro de los seres vivos,
La savia de las plantas o la lava de la corteza de la Tierra mirando hacia abajo,
Si no su composición.
No son ideas, no es platónico ni mucho menos; es real,
De pronto no sientes al tocar, o escuchar al oír,

Solo descubres desde lo lego la lentitud lamentable del lugar por labrar.
Eones pasarán pues para padecer por palabras peores propuestas pueden aparecer.
Sientes sin embargo si siempre será serena su sien sin soleadas sábanas sosas.
Cómo no, quiere comenzar con comino el cocinar quien quiere comer cualquier cosa.
También no, tenerte tendido tumbado y temblando atenuadamente tortura la tarde de tardar,
Por no llegar, por no sentir, por sentir de más o morir de menos.
Expectación por excusas exentas de exoesqueleto extratóxico explicado por exministros.

No es morir, es dejar de existir, no es dejar de vivir si no desvanecerse y no sentir,
Sin encontrar sentido al flujo del pensamiento la puerta de tu propia casa se cierra,

Eso sí, contigo dentro y sintigo en tus adentros aunque seas tú tu propia y única compañía.

domingo, 9 de octubre de 2016

A veces, la vida se torna freda

Un plano de perfil, es lo que viene,
es un fuego fatuo, color humano transparente.
No respires o te verán, el aire camina, parece real.
Soy el sol y me quemo de existir.

Existes cuando encuentras lo que mereces y mueres un poco,
aunque consista en vender todo lo que tienes, todo se torna borroso,
al nacer puedes no saber quien eres,
y solo al morir descubrir al menos qué color visten las nubes.

Vapor alado con un periódico bajo el brazo, también alado,
te empujará contra el metro sin miramientos ya que éste es su trabajo.
Hacer que te des cuenta de la divina herramienta,
aquella capaz de hacerte sangrar, esa piel, sabor a mierda.

Soy la virgen cantando a las flores, margaritas de colores,
vestida con su piel y nada más que le estorbe.
Parece cómoda, se revuelca en el barro, feliz de amor,
se queda quieta con las piernas abiertas, tumbada y marrón,
te das cuenta de que te mira y te desafía con la mirada,
está llorando, pero no mueve ni un músuclo de su cara.
Grita que viene luz pura, que soy la bendición.
Despotrica sobre las injusticia, todas las que no son ella,
que intenta ayudar aunque no la crean.
Me ha dado nua espada de hormigón.

Viene una mierda de hormigón, pero quiero ser de plomo,
soportar la radioactividad. y convertirme en una cucaracha inmortal.
Con mis seis patitas n opodré sostener espada alguna, pero veré junto a mis compañeras, embobada, la luna.

No necesito soportar toneladas de materia,
bastante pesan ya mis pensamientos;
no viene pesimista, soy la oscuridad,
quiero vivir en el pueblo de mi abuela,
hacerme un huerto y fumarme un peta,
pero antes quiero andar mundo hasta que me canse.